"Sólo uno de cada 3 españoles sabe leer un texto largo o valorar ofertas":
Hoy me he levantado tranquilo, contento... y al mirar la prensa diaria me he encontrado con este artículo.
La verdad es que es leerlo y a uno se le enciende la sangre por las cosas que se dicen, las preguntas que se plantean y las respuestas que se dan, lo que me lleva a la conclusión de que, esta vez, hoy, ahora, no voy a quedarme callado y menos en mi blog, ante tanta estupidez.
Según el último informe PIAAC de la OCDE, el llamado informe PISA para adultos, los españoles somos los últimos en comprensión matemática y penúltimos en comprensión lectora. Menos de un 27,5 de los españoles pueden leer y comprender un texto largo... pero eh! los resultados no son tan malos, dice una de sus autoras, porque Francia no tuvo dictadura y sólo nos sacan 10 puntos que es una distancia insignificante :-P y la igualdad de género es total (somos todos igual de cazurros y cazurras, albricias!)...
¿Es que nadie le explicó a esta buena mujer eso de "mal de muchos, consuelo de tontos"? Especialmente cuando esos tontos, y esos muchos son todos los que te rodean.
Y ¡eh! hemos ido mejjorando desde el 75 (que si ahora estammos en último y penúltimo lugar, ¿cómo sería entonces?) y todo el mundo tiene derecho a ir a la universidad, aunque los estudiantes de bachillerato o FP de Japón, Holanda o Australia tengan mejores capacidades de comprensión lectora que nuestros titulados universitarios. :-P
Otra conclusión brillante del informe es que, si bien estamos en un nivel penoso, ahora estamos mejor que estábamos, ya que los jóvenes van obteniendo calificaciones mejores en relación al resto de los países evaluados.
Ahora bien, yo me pregunto: si yo me encuentro hoy chavales que no saben resolver una ecuación de segundo grado a los 16 años, que me confunden el "a ver" y el "haber", periodistas en medios de gran calado que me usan aquello de "habían muchas personas", renombrados autores de bibliografía jurídica incapaces de poner un solo punto y aparte en una página entera del manual...
¿De verdad significa ésto que nuestro nivel en España está subiendo, o será que el del resto del mundo está bajando?
Porque, siendo justos, está claro que la sociedad de nuestros abuelos tuvo muchas menos oportunidades, sufrieron guerras, dictaduras y penurias, cuando suficiente problema era tener para comer. Pero yo a mis padres y su generación raramente les pillé un error de ortografía, más bien me lo pillaban ellos a mí y miren ahora en cualquier foro de internet cómo está el percal.
No se preocupen, que nuestras universidades no se libran. Yo que decidí ir a una universidad pública, en mi cándida idea de que lo público era lo ético, lo equitativo para todos, donde mis conocimientos serían evaluados con justicia, ¡a cursar estudios conjuntos en dos titulaciones!
"Serán ustedes la élite de nuestro país en unos años", nos decía alguno de nuestros profesores, en la clase de unos 20 alumnos (que ya un buen montón habían quedado por el camino) en nuestro segundo año de carrera.
No recuerdo sin cariño a aquel profesor, ni sin desprecio absoluto a aquellos profesores de economía que ante un gráfico de curvas que ellos mismos acababan de dibujar sobre la pizarra del aula, eran incapaces de decir si el punto de equilibrio se desplazaba a la izquierda o a la derecha, arriba o abajo.
Otros por su parte, no supieron decir qué era una línea recta que no era ni vertical ni horizontal. Se ve que nadie les explicó qué es una diagonal... aunque lo justificaremos con que eran de derecho. Y hubo también alguna que escribió "baca" en la pizarra, en referencia al animal... ésta era de economía.
O a aquel profesor de derecho administrativo, defensor a ultranza de la educación pública en el aula, cuyos hijos iban, Dios nos valga, a colegios privados, por supuesto.
Y aquí nos tienen, con el resultado estadístico en mano, sirva el consuelo de que la generalización no es siempre válida, clavo ardiendo al que nos agarramos, que estudiantes que aún no han iniciado sus estudios superiores en Japón o Australia ya tienen mayor comprensión matemática y lectora que nosotros.
Debo ser justo y admitir, que tuve también profesores excelentes y capaces (aunque éso sea lo que se espera de un profesor a priori), que no fueron los que me pusieron las cosas fáciles en la mayoría de ocasiones, pero que me generaron la necesidad de esforzarme por algo.
Sin embargo, en nuestros institutos los estudiantes pasan y pasan de curso, da igual si suspenden o no, porque lo importante es quitárselos de encima. "Circulen, circulen". ¿Para qué esforzarse entonces?
Las leyes de educación cambian cada cuatro, ocho o doce años, con lo que ninguna llega a asentarse y la justificación para tales cambios son asignaturas como la religión, la ética, la educación para la ciudadanía... o las clases en inglés, español o catalán (como ejemplo de las lenguas regionales).
¿Es de verdad tan difícil comprender, señores políticos, que mientras ustedes juegan con los bilingüismos y trilingüismos, los estudiantes no llegan ni siquiera a manejar uno de esos idiomas a un nivel decente?
¿Tan incomprensible admitir que la mayoría de los profesores no tiene tampoco el conocimiento de una segunda lengua suficientemente asentado como para enseñar en un idioma que no es el suyo? Sin que ésto constituya menoscabo para los docentes, que no hay que olvidar que los que hoy nos representan, tampoco son capaces de expresarse en otro idioma. Aunque algunos prueban, bien nos consta, como la señora Ana Botella, a la sazón alcaldesa a la que nadie votó, y su relaxing cup of café con leche nos han dejado claro.
Pero, sí, volvamos al artículo y a la coautora del informe PIAAC a la que allí se hace referencia y cantemos y bailemos porque los franceses no nos sacan tanto y porque los italianos están peor que nosotros... ¡y añadamos al final con regocijo que ya sabíamos que estos resultados iban a ser así de malos porque nos comparábamos con los países nórdicos, los Estados Unidos y los asiáticos! Va a ser como en las fases de clasificación de los mundiales de fútbol aquellos cuando España siempre perdía, que es que nos tocaba el grupo difícil... la próxima a ver si nos incluimos en África y con un poco de suerte, estaremos en la media.
Termino ya, pero echando un vistazo al texto del diario... ¿Alguien más ha notado que la ya mencionada señorita, pasa de ser Dña. Marta Encinas-Martin a ser Dña. Marta Martin-Encinas?
Ésto me hace preguntarme en cual de los porcentajes se ubicaría el propio autor del texto.
Podéis leer el artículo siguiendo este link:
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-10-08/solo-uno-de-cada-tres-espanoles-sabe-leer-un-texto-largo-o-comparar-ofertas_38387/
¡Gracias por leer hasta aquí!
¡Abrazos!
Ésta es la historia de un viaje. Un viaje que empezó en algún momento hace 6 años y que ha dormido escondido en un cajón durante todo ese tiempo. Es la historia de un deseo, de una aventura, de una necesidad. Es relativamente fácil ver el principio de algo cuando miras hacia atrás, pero imposible ver el final de las cosas a un año vista. Así de miopes somos cuando oteamos el futuro. La incertidumbre es la maravilla que puede golpearnos a cada momento. No nos queda pues, sino bailar con ella.
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martes, 8 de octubre de 2013
jueves, 22 de noviembre de 2012
Implicaciones de un Regreso
Siempre he odiado los jueves. Para mí, es ese día en que llevas ya levantándote temprano cuatro mañanas de la semana y aún no es viernes. Ya estás cansado, pero cuando llegues a casa aún te quedará madrugar un día más.
Parece entonces obvio, que esta reflexión iba a surgir un jueves.
REGRESO:
Regresar al hogar implica tantas y tantas cosas...
Implica volver a casa, a los amigos con quienes te veías a menudo pero a los que hace tiempo que no ves. Algunos se mantienen en contacto, otros no.
Implica regresar a la familia, a esa familia a la que no has visto casi en estos dos años, a los que han estado lejos, al lugar cálido del que procedes, en que siempre fuiste querido.
Implica volver a las calles y callejas de mi Madrid, de esa ciudad que, mezcla de todo, amalgama inconexa y caótica de gentes y procedencias, recibe a todos como hijos propios, bien que, a las malas, sálvese quien pueda.
A los churros, al Rastro, a las tapas, los bares, el cocido, el parque del Retiro, Alcalá, Vallecas, Argüelles, Antón Martín, Castellana...
Implica dejar Varsovia, dejarla en cuerpo al menos, porque en mente y corazón, una parte de mí queda en ella.
En esas noches geniales en que tantas y tantas cosas pasan. En que sales, te emborrachas y descubres luego que has estado bebiendo con la agregada comercial de alguna embajada o la jefa financiera del Banco nacional Polaco. Esa ciudad en que sales una noche a tomar una cerveza y acabas conociendo a un director de ventas español, un director del Circo del Sol y su socio del antiguo teatro La Escala... que salían juntos a tomar algo.
En esa ciudad en que compartes gimnasio con el equipo ruso de fútbol en la Euro 2012, en la que el suelo se desploma mientras hacen la segunda línea de metro, en la que encuentran una bomba de la segunda guerra mundial justo en la esquina de tu manzana que ha dormido allí durante tantos años, justo al lado del club de jazz donde cada domingo había conciertos gratis. Esa ciudad, llena de rincones, de patios, de avenidas y de gente maravillosa con un corazón enorme que, por mucho que se quejen de lo que hay, tiran de todo, siguen adelante y no se rinden.
Es dejar atrás el invierno de verdad, la nieve, los tranvías, los pierogi, la kapusta, el Instituto Cervantes (pero nunca a mis compañeros de clase del curso de profes de español) y tantas otras cosas.
Implica dejar de hablar polaco, al menos a diario. Un idioma difícil, innegable, pero hermoso y dulce como pocos en mis oídos y en mi boca, cuyo estudio me ha hecho fijarme a la vez en lo bella que es mi propia lengua.
Implica la promesa de una vuelta.
Implica también volver a España, esa patria ingrata que pinta Pérez Reverte en cada frase que nos dedica. A ese extraño territorio donde, sentirse orgulloso de haber nacido allí es visto con reproche, donde la gente se pelea por hablar lenguas que otros no entiendan y donde el criticar al vecino es deporte nacional. Donde "la princesa del pueblo" es lo chabacano hecho mujer y donde el rey, que para éso es rey, sigue tirándole a los elefantes mientras al pueblo se le multiplican las garrapatas. Ese trozo de tierra, de mar y sol, de nieve y lluvia y meseta y montañas. A esa comida como no hay otra igual en éste, nuestro globo.
Y cuando uno mira hacia atrás, igual da dos años que siete, no puede dejar de sentir que a estas alturas, metidos en el barro hasta los codos, uno es, poco a poco algo más perro viejo. Que el verdadero hogar cabe en una mochila, que cada charco que pisas no es elprimero ni será el último, que en ocasiones hay que morder, apretar los dientes y tirar durante mucho rato para conseguir algo pequeño... y que, si el camino que se toma es importante, más lo son quienes caminan a tu lado.
Y al final, uno ve que, allá donde los pasos lleven, no queda sino ir sonriendo por todo lo vivido y por vivir.
Desear, tan a menudo como sea posible, cosas buenas para quienes, por mucho o poco tiempo, anduvieron junto a uno y le apoyaron.
A todos ellos, vosotros, GRACIAS.
Etiquetas:
Reflexiones,
Varsovia
Ubicación:
Varsovia, Polonia
martes, 29 de noviembre de 2011
CARTA AL DIARIO "EL PAÍS" (TRAS UN AÑO DE SILENCIO)
"AVISO A NAVEGANTES: ESTE NO ES UN POST DE AVENTURAS" :P
¡¡¡Hola a todos!!!!
Siendo "El Bardo Perdido" ¿Qué menos que estar perdido por casi un año?
La verdad es que llevo ya un año en Varsovia, y he vuelto hace nada... ¡para otro año más! Yipi!
Os debo un montón de entradas, todas largas (temblad, temblad), aunque eso hace que, en realidad la pereza me pueda y nunca me ponga a escribirlas.
Hoy he decidido poner algo que está fuera del tema de los viajes. un offtopic, supongo... A raíz de un artículo que he visto hoy en El País y que no me ha gustado nada.
Les he escrito una carta, que podéis encontrar a continuación, así como el link al artículo mencionado.
Supongo que puedo calificar este post como "reflexión" y por tanto, todos los comentarios son bienvenidos, porque entiendo que puede no gustar a todo el mundo.
Lo más importante, es que nadie se dé por ofendido.
Un abrazo y espero leeros a todos a menudo!!!
Lo primero, el artículo que empezó el incendio:
http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20111129elpepisoc_1&type=Tes
Y ahora la carta:
"Estimada Sra.:
Me he decidido a escribirle, a la vista de un artículo publicado en El País, el día 29 de Noviembre de 2011, bajo el título “Las discapacitadas salen de su encierro” y firmado por Dña. Carmen Morán.
Debo señalar que el artículo me resulta, como poco desafortunado en su estilo y podría llegar a catalogarlo de ofensivo. De lo que no me cabe duda es de que resulta, periodísticamente irresponsable.
Puedo empezar citándole la frase: "Una silla de ruedas sigue concentrando las miradas. O unas muletas con dos piernas rígidas balanceándose a cada salto." que presentan ya a un discapacitado como un muñeco grotesco y roto, frente al concepto de mujer discapacitada (luchadora, heróica y totalmente respetable), que se presentará a continuación.
El artículo confronta, en el mismo párrafo, a las mujeres discapacitadas y los hombres con discapacidad. Cuando ellas acceden a la vida pública, los varones llevan ya dos pasos adelantados.
Es lastimoso que esta afirmación se realice justo antes de una mucho más importante, que es: "Se trata, pues, de recuperar el rol femenino por completo, negado por la sociedad, cegado a veces con bisturí", donde realmente se presenta el gran reto: que estas mujeres dejen de ser consideradas Personas discapacitadas, dignas de conmiseración, para pasar a ser tenidas en cuenta por lo que deben ser: mujeres, completas y en plena posesión de sus facultades y sus derechos, entre los cuales debería estar llevar una vida digna.
No obstante, inmediatamente a continuación se vuelve a reseñar la lucha en contra de los varones.
Debo indicar que, por supuesto, estoy totalmente a favor de la adaptación de material sanitario, tiflotécnico y de la representación igualitaria en los puestos políticos, sindicales y en las organizaciones de discapacitados.
Creo así mismo innecesario entrar en el tema del maltrato, abominable en cualquiera de sus formas, no contra una mujer discapacitada en el que se presenta un caso especial de indefensión, sino contra cualquier persona.
Sorprendente resulta el comentario de que la adaptación de los medios de transporte se realiza de un modo machista, porque se adaptan primero los aviones, en los que, principalmente viajan hombres. ¿Nos hemos vuelto locos o qué?
Resulta obvio que la inmensa mayoría de discapacitados no tienen un transporte privado. Por tanto, incluso para ir a un aeropuerto, se utilizan transportes públicos: metro, autobuses, taxis, etc. Básicamente como cualquier persona "normal". Entonces ¿a qué obedece decir que adaptar los autobuses en primer lugar sería actuar en clave de género?
Es decir, ya no sólo criticamos el hecho de que los autobuses no se adapten. Es que además nos quejaremos porque se adapten los aviones y ya para rematar, culpamos de ello a que "los hombres los usan más y por éso se empieza por ahí". Y por si ésto no fuera ya suficiente, protestamos también porque "Así pasa, también, que cuando se diseña un reloj para ciegos que vibra, que canta y al que solo le falta bailar, resulta que no hay más que modelos masculinos y que son carísimos, así que, serán los ciegos y no las ciegas, los clientes más probables.". ¿Cuál es el problema aquí? Quizá que el reloj vibra, canta y podría hasta bailar, o que sólo hay modelos masculinos, o que son caros, o las tres cosas a la vez.
Si tienen muchas funciones, sólo son masculinos y son caros, son caros para los hombres. ¿Por qué se quejan de ello las mujeres? Y por supuesto la reacción no es escribir a las casas relojeras desde la asociación, pidiendo relojes en modelos femeninos o más simplificados para abaratarlos, sino culpar al género opuesto.
¿Cómo puede ser, que asociaciones que, obviamente llevan a cabo acciones tan positivas para el colectivo de las mujeres discapacitadas, se den a conocer en público defendiendo estos criterios absurdos y destructivos? ¿No ha escuchado esta gente jamás el refrán de "mal de muchos, consuelo de tontos"?
Pero lo que me parece ya el colmo es que se afirme en el artículo que a las mujeres discapacitadas se les niega el rol sexual y materno. No sólo éso, sino que además se hace de nuevo referencia a los hombres, y se intenta plantear una discriminación con los varones discapacitados, afirmando que "a ellos se les llevaba al prostíbulo", lo que aparentemente es una gran solución y una ventaja. ¿alguien se plantea qué deficiencias afectivas han podido tener estos hombres, sin entrar en términos de enfermedades de transmisión sexual?
Y en el mismo párrafo se indica que "A los hombres con discapacidad, la familia trataba de buscarles una novia, aunque fuera un poco bobita, para poder formar una familia".
Supongo que se considera que esta es una gran solución proactiva, teniendo en cuenta que luego se afirma que a la mujer con discapacidad se la encierra en casa por temor a que tenga un hijo. ¿Están ustedes llamando "bobitas" a las parejas de los hombres con discapacidad o es que desean un "novio un poco bobito" para estas mujeres?
Lo que es más, entiendan, de una vez, que en esas familias que buscaban novias a sus hijos, al igual que en las que no lo hacían para sus hijas, había y hay mujeres. El problema no es un problema de género, sino una tara social, por la cual los discapacitados son considerados como incapacitados o medias personas.
Si siguiéramos esta línea, podríamos afirmar también que a las mujeres obesas o feas, se les da un trato distinto que a los hombres obesos o feos.
Otra cosa que hay que señalar es que, biológicamente y mal que nos pese a todos, un hijo no deseado no afecta igual al padre y a la madre. Por tanto, es perfectamente comprensible que hubiera una preocupación mayor porque una chica discapacitada se quedara embarazada a que un varón pudiera engendrar un hijo no deseado. Simplemente el proceso del embarazo y el parto, sin tener en cuenta el cuidado posterior del niño, ya suponen un trance, biológicamente hablando, para cualquier madre.
A quienes quieran deliberadamente entenderme mal, les aclaro que, según mi opinión, el encierro es algo siempre inadmisible, con discapacidad o sin ella, aunque por supuesto ha de tenerse en cuenta la indefensión en el caso de una persona discapacitada (y digo persona, porque se produce igual independientemente de si el retenido es hombre o mujer).
Cuando se estudia el tema de la esterilización voluntaria, se hace referencia a un caso de médicos que no quisieron practicar esa operación. Debe indicarse de nuevo que un discapacitado no requiere en principio de tutela y que debe diferenciarse de nuevo entre discapacidad e incapacidad.
Especialmente flagrante me resulta leer el caso de Concepción, en que Dña. Carmen Morán se despacha así de agusto: "El desparpajo con el que Concepción habla de su vida al lado de su marido, "educado con caprichos y sin saber hacer nada de la casa", de cómo afronta la educación de su hijo, "con las mismas incertidumbres de cualquier madre", despejan todas las dudas que cualquier médico pudiera tener sobre su maternidad". Es decir, una vez más, se refuerza el valor y el gran espíritu de una madre, denostando a su marido, poniéndolo de caprichoso e inútil (domésticamente hablando). Él se hizo una vasectomía, renunciando a tener hijos con cualquier otra mujer por estar con su compañera y sin embargo esto es un mero trámite. Seguramente, quienes compusieron este artículo, consideran que este buen hombre, podría haberse dedicado a visitar prostíbulos si no fuera porque ello habría acarreado la insatisfacción sexual de su pareja.
Lo que es más, yo me pregunto ¿En cuántos casos se dará la tutela de los hijos a un padre que la pidiera, siendo discapacitado? ¿Creen ustedes que el porcentaje sería mayor o menor que si lo hiciera una madre discapacitada? ¿Este sería un problema de género o de discapacidad?
A la hora de los trámites de adopción ¿no resulta evidente que un asistente social pueda tener dudas a la hora de dar a un niño a alguien con una discapacidad?
No se engañen, hasta a la hora de dar un empleo, los discapacitados passamos (y digo pasamos, porque yo lo soy) por un proceso de selección especialmente cauteloso, donde se pone a prueba si nosotros seremos igual de capaces que una persona "normal". Si esto ocurre con un empleo ¿no es normal que ocurra a la hora de darle a alguien la responsabilidad de tener una vida humana en sus manos? El hecho de que los expertos pregunten diezmil veces no debería constituir una humillación para nadie, sino una demostración de prudencia por parte de esos expertos, cuya valoración final, por supuesto, es humana y, por tanto, sujeta a posibles equivocaciones.
El artículo plantea todo el tema en una perspectiva completamente errónea y peligrosa, por cuanto supone la responsabilización de la situación de un colectivo (las mujeres discapacitadas) en función de otro gran problema social (las diferencias entre hombres y mujeres y la falta de igualdad).
Dénse cuenta de una vez: Estas mujeres no podrán ser reconocidas como mujeres, madres, ni serán independientes hasta que la sociedad las considere, en primer lugar, personas completas. Y este problema, no lo tienen sólo ellas. los hombres con discapacidad también lo enfrentan y ese problema, no se resolverá con una confrontación por sexos, sino en un trabajo y esfuerzo conjunto.
Por todo lo anteriormente expuesto, debo expresarle mi queja y mi desagrado por la forma en que se ha tratado este tema.
Atentamente,
B.P"
¡¡¡Hola a todos!!!!
Siendo "El Bardo Perdido" ¿Qué menos que estar perdido por casi un año?
La verdad es que llevo ya un año en Varsovia, y he vuelto hace nada... ¡para otro año más! Yipi!
Os debo un montón de entradas, todas largas (temblad, temblad), aunque eso hace que, en realidad la pereza me pueda y nunca me ponga a escribirlas.
Hoy he decidido poner algo que está fuera del tema de los viajes. un offtopic, supongo... A raíz de un artículo que he visto hoy en El País y que no me ha gustado nada.
Les he escrito una carta, que podéis encontrar a continuación, así como el link al artículo mencionado.
Supongo que puedo calificar este post como "reflexión" y por tanto, todos los comentarios son bienvenidos, porque entiendo que puede no gustar a todo el mundo.
Lo más importante, es que nadie se dé por ofendido.
Un abrazo y espero leeros a todos a menudo!!!
Lo primero, el artículo que empezó el incendio:
http://www.elpais.com/solotexto/articulo.html?xref=20111129elpepisoc_1&type=Tes
Y ahora la carta:
"Estimada Sra.:
Me he decidido a escribirle, a la vista de un artículo publicado en El País, el día 29 de Noviembre de 2011, bajo el título “Las discapacitadas salen de su encierro” y firmado por Dña. Carmen Morán.
Debo señalar que el artículo me resulta, como poco desafortunado en su estilo y podría llegar a catalogarlo de ofensivo. De lo que no me cabe duda es de que resulta, periodísticamente irresponsable.
Puedo empezar citándole la frase: "Una silla de ruedas sigue concentrando las miradas. O unas muletas con dos piernas rígidas balanceándose a cada salto." que presentan ya a un discapacitado como un muñeco grotesco y roto, frente al concepto de mujer discapacitada (luchadora, heróica y totalmente respetable), que se presentará a continuación.
El artículo confronta, en el mismo párrafo, a las mujeres discapacitadas y los hombres con discapacidad. Cuando ellas acceden a la vida pública, los varones llevan ya dos pasos adelantados.
Es lastimoso que esta afirmación se realice justo antes de una mucho más importante, que es: "Se trata, pues, de recuperar el rol femenino por completo, negado por la sociedad, cegado a veces con bisturí", donde realmente se presenta el gran reto: que estas mujeres dejen de ser consideradas Personas discapacitadas, dignas de conmiseración, para pasar a ser tenidas en cuenta por lo que deben ser: mujeres, completas y en plena posesión de sus facultades y sus derechos, entre los cuales debería estar llevar una vida digna.
No obstante, inmediatamente a continuación se vuelve a reseñar la lucha en contra de los varones.
Debo indicar que, por supuesto, estoy totalmente a favor de la adaptación de material sanitario, tiflotécnico y de la representación igualitaria en los puestos políticos, sindicales y en las organizaciones de discapacitados.
Creo así mismo innecesario entrar en el tema del maltrato, abominable en cualquiera de sus formas, no contra una mujer discapacitada en el que se presenta un caso especial de indefensión, sino contra cualquier persona.
Sorprendente resulta el comentario de que la adaptación de los medios de transporte se realiza de un modo machista, porque se adaptan primero los aviones, en los que, principalmente viajan hombres. ¿Nos hemos vuelto locos o qué?
Resulta obvio que la inmensa mayoría de discapacitados no tienen un transporte privado. Por tanto, incluso para ir a un aeropuerto, se utilizan transportes públicos: metro, autobuses, taxis, etc. Básicamente como cualquier persona "normal". Entonces ¿a qué obedece decir que adaptar los autobuses en primer lugar sería actuar en clave de género?
Es decir, ya no sólo criticamos el hecho de que los autobuses no se adapten. Es que además nos quejaremos porque se adapten los aviones y ya para rematar, culpamos de ello a que "los hombres los usan más y por éso se empieza por ahí". Y por si ésto no fuera ya suficiente, protestamos también porque "Así pasa, también, que cuando se diseña un reloj para ciegos que vibra, que canta y al que solo le falta bailar, resulta que no hay más que modelos masculinos y que son carísimos, así que, serán los ciegos y no las ciegas, los clientes más probables.". ¿Cuál es el problema aquí? Quizá que el reloj vibra, canta y podría hasta bailar, o que sólo hay modelos masculinos, o que son caros, o las tres cosas a la vez.
Si tienen muchas funciones, sólo son masculinos y son caros, son caros para los hombres. ¿Por qué se quejan de ello las mujeres? Y por supuesto la reacción no es escribir a las casas relojeras desde la asociación, pidiendo relojes en modelos femeninos o más simplificados para abaratarlos, sino culpar al género opuesto.
¿Cómo puede ser, que asociaciones que, obviamente llevan a cabo acciones tan positivas para el colectivo de las mujeres discapacitadas, se den a conocer en público defendiendo estos criterios absurdos y destructivos? ¿No ha escuchado esta gente jamás el refrán de "mal de muchos, consuelo de tontos"?
Pero lo que me parece ya el colmo es que se afirme en el artículo que a las mujeres discapacitadas se les niega el rol sexual y materno. No sólo éso, sino que además se hace de nuevo referencia a los hombres, y se intenta plantear una discriminación con los varones discapacitados, afirmando que "a ellos se les llevaba al prostíbulo", lo que aparentemente es una gran solución y una ventaja. ¿alguien se plantea qué deficiencias afectivas han podido tener estos hombres, sin entrar en términos de enfermedades de transmisión sexual?
Y en el mismo párrafo se indica que "A los hombres con discapacidad, la familia trataba de buscarles una novia, aunque fuera un poco bobita, para poder formar una familia".
Supongo que se considera que esta es una gran solución proactiva, teniendo en cuenta que luego se afirma que a la mujer con discapacidad se la encierra en casa por temor a que tenga un hijo. ¿Están ustedes llamando "bobitas" a las parejas de los hombres con discapacidad o es que desean un "novio un poco bobito" para estas mujeres?
Lo que es más, entiendan, de una vez, que en esas familias que buscaban novias a sus hijos, al igual que en las que no lo hacían para sus hijas, había y hay mujeres. El problema no es un problema de género, sino una tara social, por la cual los discapacitados son considerados como incapacitados o medias personas.
Si siguiéramos esta línea, podríamos afirmar también que a las mujeres obesas o feas, se les da un trato distinto que a los hombres obesos o feos.
Otra cosa que hay que señalar es que, biológicamente y mal que nos pese a todos, un hijo no deseado no afecta igual al padre y a la madre. Por tanto, es perfectamente comprensible que hubiera una preocupación mayor porque una chica discapacitada se quedara embarazada a que un varón pudiera engendrar un hijo no deseado. Simplemente el proceso del embarazo y el parto, sin tener en cuenta el cuidado posterior del niño, ya suponen un trance, biológicamente hablando, para cualquier madre.
A quienes quieran deliberadamente entenderme mal, les aclaro que, según mi opinión, el encierro es algo siempre inadmisible, con discapacidad o sin ella, aunque por supuesto ha de tenerse en cuenta la indefensión en el caso de una persona discapacitada (y digo persona, porque se produce igual independientemente de si el retenido es hombre o mujer).
Cuando se estudia el tema de la esterilización voluntaria, se hace referencia a un caso de médicos que no quisieron practicar esa operación. Debe indicarse de nuevo que un discapacitado no requiere en principio de tutela y que debe diferenciarse de nuevo entre discapacidad e incapacidad.
Especialmente flagrante me resulta leer el caso de Concepción, en que Dña. Carmen Morán se despacha así de agusto: "El desparpajo con el que Concepción habla de su vida al lado de su marido, "educado con caprichos y sin saber hacer nada de la casa", de cómo afronta la educación de su hijo, "con las mismas incertidumbres de cualquier madre", despejan todas las dudas que cualquier médico pudiera tener sobre su maternidad". Es decir, una vez más, se refuerza el valor y el gran espíritu de una madre, denostando a su marido, poniéndolo de caprichoso e inútil (domésticamente hablando). Él se hizo una vasectomía, renunciando a tener hijos con cualquier otra mujer por estar con su compañera y sin embargo esto es un mero trámite. Seguramente, quienes compusieron este artículo, consideran que este buen hombre, podría haberse dedicado a visitar prostíbulos si no fuera porque ello habría acarreado la insatisfacción sexual de su pareja.
Lo que es más, yo me pregunto ¿En cuántos casos se dará la tutela de los hijos a un padre que la pidiera, siendo discapacitado? ¿Creen ustedes que el porcentaje sería mayor o menor que si lo hiciera una madre discapacitada? ¿Este sería un problema de género o de discapacidad?
A la hora de los trámites de adopción ¿no resulta evidente que un asistente social pueda tener dudas a la hora de dar a un niño a alguien con una discapacidad?
No se engañen, hasta a la hora de dar un empleo, los discapacitados passamos (y digo pasamos, porque yo lo soy) por un proceso de selección especialmente cauteloso, donde se pone a prueba si nosotros seremos igual de capaces que una persona "normal". Si esto ocurre con un empleo ¿no es normal que ocurra a la hora de darle a alguien la responsabilidad de tener una vida humana en sus manos? El hecho de que los expertos pregunten diezmil veces no debería constituir una humillación para nadie, sino una demostración de prudencia por parte de esos expertos, cuya valoración final, por supuesto, es humana y, por tanto, sujeta a posibles equivocaciones.
El artículo plantea todo el tema en una perspectiva completamente errónea y peligrosa, por cuanto supone la responsabilización de la situación de un colectivo (las mujeres discapacitadas) en función de otro gran problema social (las diferencias entre hombres y mujeres y la falta de igualdad).
Dénse cuenta de una vez: Estas mujeres no podrán ser reconocidas como mujeres, madres, ni serán independientes hasta que la sociedad las considere, en primer lugar, personas completas. Y este problema, no lo tienen sólo ellas. los hombres con discapacidad también lo enfrentan y ese problema, no se resolverá con una confrontación por sexos, sino en un trabajo y esfuerzo conjunto.
Por todo lo anteriormente expuesto, debo expresarle mi queja y mi desagrado por la forma en que se ha tratado este tema.
Atentamente,
B.P"
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